
JAMAICA
Estado de América Central, en las Grandes Antillas, constituido por la isla de su nombre. Situación: Está situada al Sur de Cuba y al SO. de Haití, en el Mar Caribe. Forma parte de las Antillas Mayores. Cruza la isla una sierra, de Este a Oeste; las Blue Mountains (2.292 m.). El clima es marítimo tropical con lluvias abundantes y temperatura elevada. La economía de la isla está basada en la agricultura; el 21 % del área es productiva; los cultivos principales son; banana y caña de azúcar, de la que obtienen anualmente gran cantidad de azúcar y de mieles o melazas con las que se elabora un ron famoso. Se consiguen buenas cosechas de pimentón café, cacao, cocos y copra, patata dulce, mandioca y frutos cítricos. La ganadería es numerosa. Importantes yacimientos de bauxita. Industrialmente se fabrica cemento cigarros y cigarrillos, ron, cerveza. El turismo aporta anualmente una gran ayuda a la economía de la isla. Jamaica exporta alúmina bauxita, azúcar, bananas y ron. El país reconoce como Jefe de Estado, al soberano del Reino Unido. El poder ejecutivo lo ejerce un primer ministro, y el legislativo, el Senado y la Cámara de Representantes. Predomina la población negra, seguida de la mestiza, asiática y europea.
Música Jamaicana (Ska, Rocksteady y Skinhead reggae )
Estos tres estilos se engloban claramente en un mismo cuerpo, y cada uno es una evolución sobre el anterior, por lo que la transición de uno al otro no fue instantánea. De esta manera, muchas veces es difícil definir si una canción pertenece a un género u otro, y también dependiendo de la persona puede variar la clasificación. Las características que se describen a continuación son las más comunes, pero como la música es una creación artística no tienen porqué cumplirse a rajatabla.
Ska
El ska original, o ska propiamente dicho es una música caracterizada por su marcado y rápido ritmo y la aparición predominante de instrumentos de viento, y que tiene como precursora a la mezcla de distintos estilos musicales por parte de los músicos de Jamaica. Los comienzos del ska se remontan al R&B jamaicano de finales de los años 50 y principios de los 60, que más tarde evolucionó su ritmo boogie hasta convertirse en un nuevo estilo musical. Su nacimiento se debe a la confluencia de no pocas circunstancias. Por aquella época las emisoras de radio norteamericanas de largo alcance, como WINZ, eran sintonizadas desde la isla. En su programación musical se incluían temas de rhythm’n’blues de bandas como la de Lucky Millinder y de cantantes como Amos Milburn, Fats Domino y Roscoe Gordon, particularmente buenas para sesiones de baile y en las que predominaban los trabajos de las secciones de viento —normalmente trompetas, trombones y saxos— o los teclados.
Las bandas que tocaban en Jamaica (por ejemplo las de River Cook o Eric Dergan) comenzaron a adoptar estas canciones en su repertorio, que incluía también el jazz, el swing o el jive, y a crear algunas otras, aunque ningún estudio de la isla podía registrarlas aun. Paralelamente los jóvenes jamaicanos que volvían de EE.UU. después de trabajar temporalmente no traían casi dinero, pero sí una buena cantidad de discos que comenzaban a circular por los ambientes juveniles.
Sobre 1958 la escena cambió. El R&B instrumental ya estaba pasado de moda en América, y además hubo una masiva importación de miles de discos a Jamaica. Como sus discos dejaron de ser rarezas, Dodd y Reid comenzaron a producir sus propias grabaciones, empleando un núcleo de músicos locales y los primeros estudios de grabación de la isla, Federal Studios. Estas creaciones estaban muy inspiradas en Rosco Gordon, que llegó a actuar varias veces en el Kingston’s Carib Theatre. Poseían un marcado ritmo proporcionado por el teclado (haciendo especial hincapié en los segundos y cuartos tiempos de cada compás), pero además estaban influenciadas por la música tradicional de la isla, el calypso (originario de Trinidad), el mento (música tradicional acústica), etc.
El ritmo boogie de jamaica evolucionó hacia el ska. Aunque es difícil saberlo con exactitud, para muchos el “inventor” del ska fue el fallecido Cluet Johnson, más conocido como Clue J., un bajista de gran calidad, habitual componente de la banda de Roy Coburn, “Blue Flames”. Después, bandas entre las que sobresalen Skatalites se encargaron de que el ritmo se popularizara y extendiera, enriqueciendo sobremanera la escena musical al mestizarse con ritmos como la bossa nova brasileña (”Ska Ba” de los Skatalites).
Esta época se ha distinguido posteriormente como la del ska boogie, y podría fijarse entre 1958 y 1963, cuando el ska ya había adquirido la consideración de estilo musical, aunque también poseía sus propias derivaciones, bien hacia ritmos más movidos o hacia terrenos más jazzísticos.
Mientras se gestaba el origen del ska, en Gran Bretaña, Emil Shallit, un hombre de negocios de origen serbo-croata, con una muy variada vida a sus espaldas (incluyendo la ocupación de espía aliado tras las líneas alemanas), fundaba el sello Melodisc en los últimos años cuarenta. Shallit tenía poco interés en la música, pero intentaría comercializar cualquier cosa que pudiera venderse bien. Por ello, cuando puso a la venta un puñado de grabaciones jamaicanas en 1959 y vió que había mercado para ellas, buscó más muestras del género. Tal vez por casualidad o con la ayuda de su asociado Siggy Jackson, este empresario, filósofo y lingüista judío se convirtió en el líder del mercado jamaicano en los sesenta, constituyendo un vasto catálogo de su subsidiaria Bluebeat.
Cuando se habla de bluebeat se trata de la música que era grabada en el Reino Unido, en su mayor parte por artistas jamaicanos que habían emigrado, en sellos como Pama o el propio BlueBeat. Como ocurrió con kleenex, el producto fue de tanta calidad que se acabó imponiendo el nombre de la compañía que lo comercializaba. En principio solo se trató de ska, pero más tarde el resto de los estilos de los que más abajo se habla también se integraron en dicha definición.
Rocksteady
La aparición del rocksteady es otro hecho procedente de una larga evolución, y que no puede ser fijada con exactitud matemática. Lo que se puede asegurar es que emergió entre 1966 y 1967 y que proviene del ska.
En el rocksteady la sección de vientos, omnipresente en el estilo anterior, pasa a formar parte del acompañamiento, cuando no desaparece; los instrumentos de viento que servían para sostener la melodía son sustituídos por el bajo eléctrico. El ritmo también se hace más lento, incluso pudiendo ser descrito como algo “erótico”, provocado también por un cambio en la manera de tocar la batería. El efecto combinado de la percusión y el bajo dan al rocksteady una sensación más relajada en contraste con el ska, que a veces podía llegar a aburrir. Los solos son dejados exclusivamente al guitarrista principal y al teclado, prescindiendo en ellos de los vientos, e interrumpiendo breve pero manifiestamente el ritmo llevado por el bajo.
El rocksteady, de todos modos, seguía estando muy indicado para sesiones de baile, y poseía sobre el ska la virtud de poder situar armonía y texto juntos para conseguir una buena interpretación vocal. Se redefinió el “ritmo” para incluir en él las sílabas, la pronunciación, la enunciación y el significado del texto.
Skinhead reggae
El siguiente y más perfeccionado paso fue la llegada del reggae. Hay que diferenciar el reggae original (a veces se le diferencia llamándolo como “skinhead reggae”), del que luego adquirió más fama comercial y difusión, a la vez que perdía las virtudes que hacían de él uno de los estilos preferidos de los skins por culpa del rastafarismo. La palabra reggae se comenzó a utilizar gracias a la canción de Toots and The Maytals “Do the Reggay”, que según explicaciones del propio Toots se refiere a “regular” (”regular people”, la gente normal, de a pie, la gente de la calle). Aun con todo, se presumen varios orígenes más para el término, como su procedencia de “streggae” (”chica de todos”).
El reggae también era música de baile como sus antecesores. El ritmo rocksteady se acelee intensificó, aunque manteniendo el estilo de batería y con el bajo más predominante. Las interpretaciones se hicieron variadas y excelentes, con unas secciones de viento también influenciadas por el soul durante los años anteriores, una forma de tocar el órgano vibrante, y mayor versatilidad a la hora de que fueran unos instrumentos u otros los que hacían de acompañamiento, se empleaban a fondo en los solos o daban al ritmo o al estribillo una pegadiza melodía.
Durante esta época los skinheads comienzan a aparecer en las canciones, en ocasiones sustituyendo a los rude boys en nuevas versiones de clásicos más antiguos, y se les empiezan a dedicar temas por parte de los autores negros. Esto puede dar una idea de hasta qué punto eran los skins seguidores fanáticos del reggae, y su público principal.

